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APORTACIÓN
1
Aportación
sobre biodiversidad
La
biodiversidad es la totalidad de los genes, las especies, los ecosistemas
y los procesos vitales de toda índole de una región. La
riqueza actual de la vida de la Tierra es el producto de cientos de
millones de años de evolución. A lo largo del tiempo surgieron
las culturas humanas que se adaptaron al entorno local, descubriendo,
usando y modificando los recursos bióticos locales.
Muchos ámbitos que ahora parecen "naturales" llevan
la marca de milenios de habitación humana, cultivo de plantas,
recolección de recursos y modificaciones del entorno orográfico.
La biodiversidad fue modelada además por la domesticación
e hibridación de variedades locales de cultivos y animales de
cría, o por factores ligados a la evolución social y cultural
y, sobre todo desde el desarrollo del colonialismo y del capitalismo,
ha registrado varios tipos de impactos muy importantes en muchos ecosistemas,
sobre todo metropolitanos.
La
biodiversidad puede dividirse en tres categorías jerarquizadas
- los genes, las especies y los ecosistemas - que describen muy diferentes
aspectos de los sistemas vivientes y que los científicos miden
de diferentes maneras, a saber:
Diversidad
genética.
Por
diversidad genética se entiende la variación de los genes
dentro de las especies. Esto abarca poblaciones determinadas de la misma
especie (como los miles de variedades tradicionales de arroz de la India)
o la variación genética de una población (que es
muy elevada entre los rinocerontes de la India, por ejemplo, y muy escasa
entre los chitas). Hasta hace poco, las medidas de la diversidad genética
se aplicaban principalmente a las especies y poblaciones domesticadas
conservadas en zoológicos o jardines botánicos, pero las
técnicas se aplican cada vez más a las especies silvestres.
Diversidad
de especies.
Por
diversidad de especies se entiende la variedad de especies existentes
en una región. Esa diversidad puede medirse de muchas maneras,
y los científicos no se han puesto de acuerdo sobre cuál
es el mejor método. El número de especies de una región
- su "riqueza" en especies - es una medida que a menudo se
utiliza, pero una medida más precisa, la "diversidad taxonómica",
tiene en cuenta la estrecha relación existente entre unas especies
y otras.
Por ejemplo: una isla en la que hay dos especies de pájaros y
una especie de lagartos tiene mayor diversidad taxonómica que
una isla en la que hay tres especies de pájaros pero ninguna
de lagartos. Por lo tanto, aun cuando haya más especies de escarabajos
terrestres que de todas las otras especies combinadas, ellos no influyen
sobre la diversidad de las especies porque están relacionados
muy estrechamente. Asimismo es mucho mayor el número de las especies
que viven en tierra que las que viven en el mar, pero las especies terrestres
están más estrechamente vinculadas entre sí que
las especies océanicas, por lo cual la diversidad es mayor en
los ecosistemas marítimos que lo que sugeriría un conteo
estricto de las especies.
Diversidad
de los ecosistemas.
La
diversidad de los ecosistemas es más difícil de medir
que la de las especies o de la diversidad genética, porque las
"fronteras" de las comunidades - asociaciones de especies
- y de los ecosistemas no están bien definidas. No obstante,
en la medida en que se utilice un conjunto de criterios coherente para
definir las comunidades y los ecosistemas podrá medirse su número
y distribución.
Hasta ahora, esos métodos se han aplicado principalmente a nivel
estatal y regional, pero se han elaborado algunas clasificaciones globales
generales.
Sin embargo, la creciente incidencia de los factores multiculturales
y autodeterministas, están favoreciendo la utilización
de criterios mucho más científicos y naturales.
Por
ejemplo, en la declaración de la Unión de Organizaciones
de la Sierra Juarez de Oaxaca (Mexico, 17 de junio de 2001) intitulada
"La diversidad biológica y cultural desde la perspectiva
de los pueblos indígenas", se exige:
"El
reconocimiento constitucional de nuestros territorios y tierras ancestrales
que representan la totalidad de nuestro hábitat en donde reproducimos
nuestra existencia material y espiritual como pueblos, para poder conservarlos
íntegramente y mantener la tenencia comunal de nuestras tierras,
pues solo así es posible preservar nuestra cohesión social,
conservar las formas de trabajo gratuito y colectivo en beneficio de
toda la comunidad y asegurar el patrimonio y el futuro de las próximas
generaciones".
Por
estas razones declaramos también en nuestro Tercer Congreso realizado
en Nurío que:
1.
"Para nosotros, pueblos indios, nuestra madre tierra es sagrada,
así como son sagrados todos los seres que habitan en ella, los
animales, las plantas, los ríos, los montes, las cuevas, los
valles, los recursos biológicos y el conocimiento que nuestros
pueblos tienen sobre ellos. No son una mercancía que se compra
o se vende. Por eso no podemos aceptar la destrucción de nuestros
territorios por las imposiciones de proyectos y megaproyectos que en
diversas regiones indígenas del país están pretendiendo
imponer tanto el gobierno federal como los respectivos gobiernos estatales.
2.
"No podemos aceptar los planes de desarrollo que impulsan los gobiernos
estatales y federal si no se da la participación efectiva de
los pueblos indios, ni podemos aceptar las legislaciones que se están
efectuando en los estados o en asuntos federales que afectan a los pueblos
indígenas sin contar con la aprobación de los pueblos".
3.
Exigimos la moratoria a todos los proyectos de prospección sobre
biodiversidad, minería, agua, etc., y a todas las actividades
de biopiratería que se realizan en nuestros territorios y en
nuestro país, hasta que los pueblos indios hayamos discutido
en nuestro propio tiempo y condiciones los temas relativos al control
de nuestros recursos.
Diversidad
cultural humana.
La
diversidad cultural humana y la multiculturalidad es parte integrante
de la biodiversidad. Al igual que la diversidad genética o de
especies, algunos atributos de las culturas humanas (por ejemplo, el
nomadismo y las migraciones, la rotación de los cultivos, los
modelos y métodos productivos, los sistemas de distribución
y de comunicación) representan "soluciones" a los problemas
de la supervivencia en determinados ambientes.
Además, al igual que otros aspectos de la biodiversidad, la diversidad
cultural ayuda a las personas a adaptarse a la variación del
entorno. La diversidad cultural se manifiesta por la diversidad del
lenguaje, de las creencias religiosas, las prácticas del manejo
de la tierra, las actividades productivas industriales, la producción
científica, tecnológica y multimedia, el arte, la música,
las jerarquías de valores con relación al ocio y al trabajo,
la estructura social y la ética de participación colectiva
y política, la selección de los métodos de cultivo
y de los procesos de extracción de las riquezas naturales, los
modelos de producción y transporte, las costumbres y sistemas
de reciclaje de los residuos, la producción y utilización
de la energía, la dieta, y en todo número concebible de
otros atributos de la sociedad humana.
Además, con el incremento de los procesos de globalización,
los aspectos culturales se manifiestan cada vez más a través
de procesos multiculturales, facilitados por la evolución de
los sistemas de transporte, comunicación y multimedia, que permiten
intercambios y movimientos migratorios de características muy
diferentes, temporales o permanentes. Fenómenos como el turismo,
los movimientos en el marco de la cooperación internacional,
las migraciones, los desplazamientos por diferentes causas naturales
o artificiales (guerras, hambrunas, conflictos de diferente índole)
están generando incidencias a veces muy importantes en la biodiversidad
regional y global.
La
multiculturalidad, en definitiva, se puede plantear como concepto que
califica una concepción biorregional global, tal y como se viene
planteando desde hace tiempo en el ecologismo de Euskal Herria.

APORTACIÓN
2
Biodiversidad,
globalización y multiculturalidad.
Los
crecientes desequilibrios del ecosistema mundial, causados esencialmente
por la globalización del actual modelo de crecimiento, parecen
desplazar la atención general desde los aspectos sociales hacia
los aspectos naturales de los impactos del modo de producción.
No sólo en los discursos científicos y académicos,
sino también en las preocupaciones sociales, culturales y hasta
económicas y políticas, los aspectos específicamente
humanos y sociales de la civilización capitalista, en su auge
globalizador, parecen ir dejando más sitio a preocupaciones más
directamente relacionadas con el medio ambiente cercano y lejano, con
relación a los asentamientos humanos. Podríamos decir
que hay un aumento de la consciencia ecológica, en comparación
con las preocupaciones más específicamente sociales y
culturales de la humanidad.
Esto
no quiere decir, por supuesto, que los problemas sociales, económicos,
políticos y culturales que acarrea el sistema capitalista en
la mayor parte de la población del planeta hayan disminuido de
intensidad y extensión. Todo lo contrario. Sin embargo, al desplazarse
el centro de las cuestiones urgentes del desarrollo desde la "biodiversidad
humana" hacia la "biodiversidad natural", es posible
que una perspectiva crítica más coherente se pueda abrir
camino entre las diferentes teorías e ideologías que ponen
en cuestión lo que se viene llamando tout court "la globalización".
Es
probable también que justamente en la cuestión de la "multiculturalidad"
encontramos ese nexo profundo que puede unir los dos aspectos - a veces
contradictorios - de la biodiversidad natural y de la biodiversidad
"artificial", es decir, entre los aspectos paisajísticos,
orográficos, vegetales, animales... de la naturaleza y los aspectos
más directamente ligados a las sociedades humanas, a su organización
y desarrollo y, en definitiva a sus culturas.
En
realidad, la cuestión de la multiculturalidad se cimienta
también justamente sobre el reconocimiento, la conexión
y la colaboración de las diferentes culturas, y de las colectividades
que la representan, con relación a sus emplazamientos y correlaciones
concretas con el ecosistema natural. El mismo concepto de biodiversidad
propone una relación muy estrecha entre las culturas de los pueblos
y el ecosistema específico.
La diversidad biorregional, muchas veces, no se puede entender sin ponerla
en relación con las tradiciones, costumbres, culturas, formas
de organización y de producción de los pueblos de cada
región del planeta. Casi siempre, son determinadas condiciones
climáticas, orográficas, vegetales, hidrográficas...
las que explican el desarrollo y las características de los pueblos
y, por lo tanto, de sus culturas.
En
el concepto de multiculturalidad podemos encontrar algunos factores
determinantes de la biodiversidad, y a su vez con la biodiversidad podemos
muchas veces entender mejor las cuestiones de la diversidad étnica
y cultural.
La
centralidad de la cuestión multicultural va abriéndose
camino en muchas instancias y debates internacionales. Por ejemplo,
podemos señalar algunos de los puntos de la "Declaración
Final del Foro Mundial sobre Soberanía Alimentaria (La Habana,
7 de septiembre de 2001)", cuando se afirma que:
(4.) "Nos pronunciamos por el reconocimiento de los derechos, autonomía
y cultura de los pueblos indígenas de todos los países
como condición ineludible para combatir el hambre y la malnutrición
y alcanzar el derecho a la alimentación para su población.
La soberanía alimentaria implica el reconocimiento a la multietnicidad
de las naciones y el reconocimiento y valorización de las identidades
de los pueblos originarios. Esto implica, además, el reconocimiento
al control autónomo de sus territorios, recursos naturales, sistemas
de producción y gestión del espacio rural, semillas, conocimientos
y formas organizativas. En este sentido, apoyamos las luchas de todos
los pueblos indígenas y negros del mundo y nos pronunciamos por
el respeto irrestricto a sus derechos."
O:
(17.)
"Es necesario emprender una profunda difusión y valoración
de la historia agrícola y de la cultura alimentaria en cada país,
denunciando al mismo tiempo las imposiciones de patrones alimentarios
extraños a las culturas alimentarias de los pueblos."
Y,
todavía más explícitamente:
(21.)
"Al abordar los problemas de la alimentación en el mundo
hay que tomar en cuenta la diversidad cultural que determina
diversos contextos locales y regionales porque entendemos que el cuidado
del medio ambiente y de la biodiversidad está en estrecha relación
con el reconocimiento de la diversidad cultural."
Vemos,
por lo tanto, como se está planteando una conexión cada
vez más significativa entre biodiversidad, cultura, autodeterminación
de los pueblos y globalización.
En este contexto, la cuestión de las migraciones y de los migrantes
es de capital importancia para reinterpretar las subjetividades sociales
con relación a posibles modelos alternativos de desarrollo.
Los migrantes constituyen un sector social de creciente importancia
para restablecer unas relaciones "Centros-Periferias" más
incardinadas sobre realidades y necesidades más urgentes del
ecosistema, de la biodiversidad natural y humana. El reconocimiento
de la multiculturalidad en los países del Centro constituye un
eslabón necesario para estas nuevas relaciones, y para superar
las políticas de "recolonización" de las últimas
décadas, basadas en gran parte sobre la actividad de multitud
de ONG, subvencionadas por las instituciones públicas y privadas
de los países del Centro, y activadas muchas veces sobre la base
de superadas ideologías con relación a la "solidaridad"
internacional.
Estamos
todavía en un momento de reflexión y estudio, y por lo
tanto podría ser prematuro avanzar propuestas y medidas concretas
con relación a estas cuestiones.
Sin embargo, parece necesario enfrentarse a los tema de esta época
con:
-
nuevas propuestas de participación social e institucional fundadas
en las necesidades biorregionales de cada colectividad;
- nuevas propuestas de participación y redistribución
social del poder, teniendo en cuenta la naturaleza multicultural de
casi todas las sociedades del Centro y de las Periferias;
- replanteamiento de fondo de la naturaleza de los flujos "de solidaridad"
entre el Centro y las Periferias, teniendo en cuenta en cada intervención
la multiculturalidad biorregional.
APORTACIÓN
3
Definiciones
¿Qué
es biodiversidad?
La biodiversidad se refiere a la variedad de la vida, incluidos los
ecosistemas
terrestres y acuáticos, los complejos ecológicos de que
forman parte, la
diversidad entre las especies y la que existe dentro de cada especie.
El
concepto de biodiversidad involucra todos los tipos de variedades biológicas,
que a grandes rasgos puede dividirse en tres niveles: genes, especies
y
ecosistemas. Las sociedades humanas representan complejos determinantes
de muchos ecosistemas y de sus biodiversidad, que es el resultado de
procesos evolutivos en permanente desarrollo. La biodiversidad se manifiesta
en la existencia de diferentes modos de ser y evolucionar para la vida
a lo largo de toda la escala de organización de los seres vivos
e incluye naturalmente los factores específicos del desarrollo
de las sociedades humanas.
Para
entender mejor su significado podemos dividir la palabra biodiversidad
en dos:
Bio: significa vida; diversidad: se refiere a muchos elementos diferentes.
Biodiversidad
es la variedad de los seres vivos que habitan en la Tierra (por ejemplo,
los microorganismos, los hongos, los animales, las plantas y el ser
humano), incluyendo a sus relaciones respectivas.
Biodiversidad es un término que comprende otros significados,
entre ellos la diversidad de especies, la diversidad genética,
la diversidad de ecosistemas y la diversidad de evolución de
cada uno de estos elementos.
Diversidad de especies: corresponde al número y variedad de especies
encontradas en un sitio o hábitat. Se entiende por especie aquellos
organismos que poseen características similares y que pueden
reproducirse entre sí.
Diversidad
genética: se refiere a la variedad que existe dentro de los organismos
de una misma especie. Por ejemplo, la diversidad de razas de perros,
gatos, etc. Cada ser vivo
pertenece a una especie en particular, y una especie tiene muchos individuos,
que se diferencian entre sí. Por ejemplo, todos los seres humanos
pertenecen a la especie llamada Homo sapiens. La diversidad genética
es fundamental para la adaptación de las especies a cambios en
el ambiente.
Diversidad de ecosistemas:
Corresponde al número y abundancia de ecosistemas en el Planeta.
Se entiende por ecosistemas el conjunto de elementos bióticos
(seres vivos), abióticos (suelo,
agua, luz, minerales, topografía, humedad, etc.) y artificiales
(generado por la existencia y actividad humana) de un lugar determinado
que están relacionados o interactuando entre sí.
El bosque tropical húmedo es el ecosistema del planeta más
rico en biodiversidad natural. Los conjuntos metropolitanos son los
ecosistemas más cambiantes y activos de la biodiversidad.

APORTACIÓN
4
Biodiversidad
1.
La categoría geográfica es determinante para la cuestión
del desarrollo biológico, inclusive, por supuesto, el desarrollo
humano. Según las coordenadas de cada rincón del universo
se pueden desarrollar procesos vitales radicalmente diferentes (flora,
fauna, y sociedades inteligentes) que asumimos en el concepto de biodiversidad.
Naturalmente, esta diversidad no está relacionada únicamente
a cuestiones de tipo "natural" (energéticas, químicas,
físicas, magnéticas, etc.) sino que se manifiesta también
con relación a la actividad y a la organización inteligente
y consciente, es decir, con la cultura y con la actividad artificial
de las sociedades humanas. A su vez, la biodiversidad natural del
ecosistema produce efectos, condicionamientos, influencias sobre todos
los aspectos artificiales o específicos de la vida humana,
desde el económico hasta el cultural, político e ideológico.
Por lo tanto, el concepto completo de biodiversidad se extiende necesariamente
a todos los aspectos de la vida de todos los seres y ecosistemas,
inclusive los más artificiales y abstractos de cultura, lengua,
y costumbres humanas.
2.
Consideramos por lo tanto que el concepto de biodiversidad, además
de necesario, es uno de los más completos, extensos y profundos
que podamos utilizar para enfrentarnos a cuestiones sociales, culturales,
ecológicas, pero también económicas, políticas
e institucionales. Además, en presencia del progresivo proceso
de globalización capitalista, los aspectos artificiales de
la biodiversidad tienden a tener cada vez más importancia con
relación a los aspectos naturales.
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