Aizkora.
LURRA
Llamamiento para defender la casa de nuestra madre.


En nombre de la competitividad y la modernidad, están convirtiendo la milenaria Euskal Herria, en Euskal Hiria: una gran megápolis neoliberal, sin señas de identidad, donde nuestra idiosincrasia, nuestro ser como pueblo, se ponga al servicio de los usureros y de los intereses del capital especulativo.

Detrás del cambio de paisaje que cualquier persona percibe, fruto de la sucesión alocada de infraestructuras y del cemento, se está dando un cambio más profundo, un cambio de nuestras costumbres, de nuestra cultura, de las formas de consumo y alimentación, del modelo de sociedad. Los proyectos programados para los próximos años son de tal impacto y trascendencia para nuestro futuro, que deben contar con la información, el debate y la decisión democrática de toda la población. Creemos que no puede construirse un proyecto nacional con contenidos sociales sobre las bases del modelo territorial que nos están imponiendo.

Para hacer frente a este desafío vemos necesario impulsar un movimiento de defensa de la tierra, amplio, ilusionante, capaz de dar una respuesta de emergencia, masiva y contundente socialmente. Un proyecto abierto donde desde esa juventud harta de ver cómo arrasan su valle hasta esos padres y madres que no quieren para sus hijos un pueblo sin raíces, desde aquellos agricultores hartos de que les quiten la tierra hasta esas personas del grupo de consumidores que pasan de las grandes superficies y la comida basura... puedan juntar fuerzas y deseos en un compromiso común, en un compromiso por la tierra, creando espacios de encuentro y debate.

Con este objetivo, las 100 personas abajo firmantes, provenientes de diversos territorios y sectores sociales, lanzamos como espacio de socialización de nuestra propuesta, una campaña de firmas donde se pide de todas las instituciones implicadas, mientras no se llegue a un amplio consenso fruto del debate social sobre el modelo territorial para el futuro de Euskal Herria, la adopción de una MORATORIA en la ejecución de grandes infraestructuras (energéticas y de transporte), de proyectos de ocupación del medio rural y de grandes superficies comerciales. Por sus efectos irreversibles sobre nuestra tierra, cultura, modelo de sociedad y tejido económico.

Desde esta iniciativa popular hacemos un llamamiento a personas y colectivos a participar en un proyecto abierto, para oponer a la vida dirigida que nos proponen un proyecto de libertad colectiva, a la uniformización cultural la rica biodiversidad de la diferencia, a la civilización del cuanto más mejor la potencialidad de lo pequeño y la categoría de lo suficiente, a un proyecto excluyente el valor de la solidaridad, al actual modelo de crecimiento un desarrollo democrático, al individualismo consumista el placer de vivir con lo necesario.

Hay que liberar las energías creativas hoy cautivas de la falta de ilusión y el desaliento, para construir mano con mano, hombro con hombro, otra realidad diferente que nos permita ser, no tener; y si somos, demostraremos que la alternativa al proyecto neoliberal, a la nueva Euskal Hiria que nos están construyendo para el nuevo milenio, no es el caos, sino una vida mejor al otro lado del espejo.

Defendamos la tierra para mantener en pie la casa de nuestra madre.

En Euskal Herria, a 15 de Abril del 2.000




lurra
100 firmantes del llamamiento.
firmar el manifiesto.