<<
Silvio-Rodriguez.net
Radio
Silvio Rodriguez Irratia
(para
poder oír
la radio necesitas un reproductor
de mp3)
E n t r e v i s t a s
Entrevista
realizada por Eduardo Valtierra Torres en la Habana
Eduardo: A los amigos de la lista no les dije que yo venía a verte. Me dio mucha vergüenza, no sabía qué hacer, cuándo avisarles, en fin. Entonces les pregunté: «Si tuvieran enfrente a Silvio y le hicieran una pregunta, ¿cuál sería?» Alguien preguntó lo siguiente: «¿Qué pedirías que dijera tu epitafio?».
Silvio: ¡Uy! Eso sí está... (¿cabrón?) En realidad, nunca he pensado en que pudiera tener un epitafio. Por cierto, hay uno muy simpático...(se ríe) En los festivales de la trova algunos compañeros acostumbraban a hacer epitafios, a lanzarse epitafios entre sí. Hay algunos muy simpáticos. Yo no recuerdo el que me hicieron a mí, pero era muy común que nos los hicieran. Pero, bueno, realmente no pienso en epitafios. Me parece que es algo, no sé, que no tiene sentido. Hay un epitafio muy lindo que fue el de Yeats, el poeta, no recuerdo muy bien, pero decía algo así: «Aquí yace alguien que escribió su nombre en el agua». Me parece que reúne bastante lo que uno en definitiva pudiera decir al cabo de la vida. Lo demás es vanidad...
E: Silvio, esta es una pregunta que te hace Jorge Gómez, otro integrante de la lista Ojala-l: «En muchas formas tu obra ha influido en la vida de quienes te siguen, hay quienes han descubierto el amor gracias a la letra de algunas de tus canciones, hay quienes han descubierto su vocación de cantores o quienes se han descubierto a sí mismos, aunque no siempre descubrirse a sí mismos sea halagador. Supongo que esto conlleva para ti muchos sentimientos y quisiera saber cuál es exactamente el que te embarga: el orgullo, la felicidad, la culpa?»
S: Ninguno de ellos, porque yo también he aprendido el amor por canciones escritas por otros, o sea, quiero decir que he compartido el amor con canciones escritas por otros. De hecho, las primeras veces que sentí el amor siempre había alguna canción rondando. Yo no sé por qué eso pasa, siempre el amor y las canciones vienen juntos. (Por otro lado,) ¿cómo tú crees que yo descubrí mi vocación si no es porque había escuchado canciones? Yo inventé mis canciones, pero las canciones de amor no las inventé yo. Es más, a mí lo que se me ocurrió fue que quería escuchar canciones que otros no habían hecho y las hice yo. Pero el hecho de que existían esas otras canciones fue lo que me inspiró a mí a hacer las mías, o sea, que en ese sentido, yo he pasado exactamente por lo mismo que pasó cualquier persona. O sea, soy tan víctima como victimario (ríe). O sea, me dieron y dí (ríe).
Ya te digo, que a mí las canciones de otros y lo que significa para mí el hecho de que exista la canción como género, como vía de expresión, para mí es extraordinario porque yo gozo también con muchísimas canciones. De hecho, podría decirte que a mí solamente me estremecen profundamente mis canciones cuando las estoy haciendo. Puede haber algún día, algún momento en que las sienta especialmente al cantarlas, pero a mí las canciones que me suelen estremecer son las ajenas, y muchísimas veces, yo te diría que en el 99,99% cuando he necesitado de una canción para enamorarme le he echado mano a las canciones de mis amigos (risas de ambos). Y a veces hasta las de mis enemigos! (más risas). Porque a esa hora uno no anda con miramientos (más risas)...
E.- Dice Ricardo Seir: «Tu canción 'Compañera' es una canción a tus canciones; declaraste que tu relación con tus canciones no es de simple paternidad y que ellas te han alumbrado a correr un destino semejante al de ellas por este mundo. Si todas tus canciones en respuesta decidieran escribirte una canción a ti o hacer alguna declaración acerca de ti, qué esperarías que dijeran?»
S.- ¡Madre mía, eso sí sería tremendo! Es una pregunta muy ingeniosa, pero, bueno... Espero que no fueran a decir que en realidad eran mucho más lindas, ¿no? y que yo no las supe tratar como era debido. Espero que eso sea lo último que digan, pero, ¿quién sabe? A lo mejor hasta eso dicen, ¿no? Es muy probable que originalmente fueran mucho mejores y que lo que yo supe ver o encontrar fuera eso, ¡quién lo quita! Habría que esperar a ver lo que ellas dicen...
E.- La siguiente pregunta se debe a que en la lista se generó un gran debate a propósito de tu «Fábula de los tres hermanos». Con cuál de ellos te identificas?
S.- Con el último, un poco. Pero esa es una canción muy juguetona, o sea, que trata de hacer una especie de parodia de muchas leyendas antiguas, innumerables, en que siempre son tres hermanos: uno es el más bueno, otro es el más malo y el otro es el del medio. Tiene mucho de un cuento que Martí incluye en «La edad de oro» que se llama «Meñique». Es probable que tenga mucho de ese cuento. También me impresionó mucho cuando lo leí...
E.- Se pueden apreciar actitudes similares entre el publico del Internet y el de la estación de radio (me refiero al programa «Esto no tiene título», en el que participé hasta septiembre del 96). A pesar de que el público de la radio es más local, y el del Internet es mas universal, el tipo de gente que esta ahí es muy joven. ¿Pasa algo similar aquí en Cuba?, ¿cómo es tu público aquí?.
S.-Bueno... eehhhh... No sólo en Cuba; asombrosamente mi público receptor siempre ha sido de jóvenes. Cuando empecé -lógicamente- yo también era un joven, y en la medida en que me han ido pasando los años, es como si ese público se hubiera detenido: yo transcurro y el público no. él público sigue siendo preferentemente un público de entre adolescentes y jóvenes de veintitantos años. Pero eso me pasa en Cuba, eso me pasa en Argentina, en Chile, en España, en Colombia, en todas partes, y para mí es un milagro ¿no?
A mí me lo han preguntado: «¿Por qué?». Yo mismo no tengo una respuesta certera, verdadera, ¿no? Yo puedo hacer conjeturas como cualquiera, y deduzco que, en primer lugar, a que yo he procurado no abandonar la niñez, pero parece también que la niñez de alguna forma ha procurado no abandonarme a mí... y cuando te digo la niñez, te digo la juventud, te digo la adolescencia, te digo esa etapa de la vida en que uno mira asombrado al mundo y se hace preguntas. (...) Yo creo que se debe a eso... se debe a esa condición, que me parece que es más una condición que una actitud; yo pienso que es una característica: Hay personas que somos así, hay personas que en eso no cambiamos nunca y yo soy una de ellas, y me tocó hacer canciones y me comunico a partir de esa característica que tengo, y por eso lo que hago le interesa a la gente -como yo- que casi siempre es gente joven.
E.- ¿Y qué hay de esos jóvenes de tus inicios?, ¿dejan de oirte?, ¿cambian sus gustos?
S.- ¡No, no, no! Los de los inicios empiezan a oirme con nostalgia, pero los jóvenes no me oyen con nostalgia, me oyen bien...
E.- ...con frescura...
S.- !Claro!, me oyen participando.
E.- ... y porque también este gusto lo heredan a sus hijos, ¿no?
S.- ¡Eso sí!, eso sí me pasa muchísimo, o sea, que los hijos de mis compañeros de juventud, pues son ahora los que van a los conciertos, eso me lo encuentro cotidianamente, en todas partes...
E.- Me regreso un poquito. Hace rato hablaste de los carpinteros que pueden llegar a ser maestros. ¿Tú nunca quisiste ser como tu papá, ser artesano de la madera, haber...?
S.- Eso me hubiera encantado. Eso me hubiera encantado, pero... yo no... yo creo que tengo limitaciones en ese aspecto. Quizás es algo que no... es una zona que no investigué mucho, que no... en la que no probé mucho ¿no?, pero... es que se me dió de otra manera, sin embargo creo que sí en algunos sentidos tomé mucho ejemplo de mi padre, porque por ejemplo, el hábito de la lectura quien me lo inculcó fue él, el gusto por la poesía quien me lo inculca es mi padre; a la primera persona que yo ví leer poesía y que me leyó poemas en mi vida fue mi padre que me leyó a Darío, a... por cierto a un poeta mexicano que a él le encantaba que fué amigo de Martí, Juan de Dios Peza. Mi padre me hacía reir de niño enormemente con las poesías de Juan de Dios Peza que son realmente extraordinarias todas las... los poemas que el escribe sobre su propia familia; «Este era un Rey» por ejemplo... eh... «ven mi Juan y toma asiento en la mejor de tus sillas, sientate aquí en mis rodillas y presta atención a un cuento: este era un rey...», un poema larguísimo... Esto... Uno de los poemas que más me ha estremecido en mi vida, y sobre todo, al cabo de lo que ha resultado mi experiencia como cantor es un poema justamente de Juan de Dios Peza que se llama «Reir llorando» que es la historia de Garrik, un célebre actor inglés... y no te lo voy a contar, te voy a dejar la sorpresa de leerlo...
E.- Si...
S.- ... y también la sorpresa para los oyentes de este programa que lo quieran escuchar y van a descubrir por qué, cuando lean ese texto que a mí me parece extraordinario. Un gran hallazgo y... y bueno, también me leyó a Darío, me leyó a Martí por supuesto, me leyó a Guillén cuando Guillén todavía en Cuba era un poeta, bueno, era conocido en círculos intelectuales, pero era un poeta prácticamente proscrito porque era comunista, y... y ya te digo, esas cosas si las adquirí de mi padre, pero la habilidad esa con las manos no. Yo pienso que mi padre también llegó a eso por un problema de necesidad, porque la inteligencia que yo le veía a mi padre, por las aptitudes, yo creo que mi padre hubiera podido llegar a ser en realidad... otra cosa... eh... otra cosa, quizás más un intelectual que otra cosa.
E.- Has compuesto algunas canciones donde mencionas a Violeta, pero de tus otros hijos los... ¿los has también incorporado a ello?, ¿les has dedicado alguna canción, algún pasaje donde hagas alusión a ellos?
S.- No directamente, no directamente. Creo que sí hay canciones donde está la presencia del padre, o sea, donde está la conciencia del padre... eh... quizás alguna inédita -que por cierto iba a incluír en esta trilogía y que no me cupo... o sea, no me cupo, es una canción que se llama... !caramba! ahora no me acuerdo... ahorita... ahorita me recuerdo... y que habla justamente de los jóvenes, que habla de la juventud... eh... es una canción que voy a incluír no sé si en mi próximo disco, porque no tengo muy claro cuál va a ser mi próximo disco en este momento; tengo muchos proyectos a la vez y no se por cuál... en este momento no se por cuál me voy a decidir... pero... lo que si tengo claro que voy a hacer es editar todos los descartes que tengo de la trilogía «Silvio-Rodríguez-Domínguez», o sea, todas las canciones que me sobraron, y no es que me hayan sobrado y no es que las considere menos, sino que por un problema de acople de cada disco buscando, digamos, un equilibrio, una dramaturgia dentro de cada disco, había canciones que me servían más para dar determinadas intenciones de... de... clímax y anticlímax dentro de lo que es el transcurso de un... de un trabajo discográfico; entonces; así es lo que uno arma, o por lo menos que yo armo los discos ¿no?, tratando de hacer un discurso donde hay un clímax...
E.- ...una coherencia...
S.- ... donde hay un anticlímax, donde hay una dramaturgia que es... eh... poética, pero que también es musical, y la música influye muchísimo en esa dramaturgia, sobre todo cuando uno escucha un disco de principio a fin, y tratando de ser fiel a ese principio que es un principio... eh... quizás un poco del espectáculo, pero en este... en este sentí... en este caso en el espectáculo auditivo... eh... es que he armado los discos como los he armado. Entonces de ahí lógicamente tuve que sacar muchas canciones; tengo material como para un doble.
E.- ¿De lo que dejaste afuera?
S.- Si, o más, o más.... hay unas.... si, posiblemente para un triple: hay unas 30 canciones fuera, grabadas ya terminadas.
... Piensa que... que tal canción va a ir a un disco, y la presentas como tal y luego resulta que... que aquél trabajo de dramaturgia del que hablábamos y todo eso, pues no te lo permite; te dicen que no cabe ahora aquí, y a veces son canciones que uno saca con dolor. Me ha sucedido, o sea, en este mismo disco de «Domínguez» por poco... por poco se transfoma en un doble, estuvo a punto de ser un doble.E.- De que no te decidías...
S.- Exactamente. Hubo momentos en que tenía 17 canciones que yo dije «No saco ni una». De hecho... ¡ah!... vamos a... esto es interesante porque hay un mexicano que tuvo que ver con la... con la producción del «Dominguez» que es Juancho, es... eh... José... ¡madre mia!.... ahora no me acuerdo como se llama...
E.- ¿Juan José?
S.- !Juan José!...¿Conoces a Juan José?
E.- ... No... pero por el Juancho... (aqui la voz de Eduardo se oye apenada).
S.- Ajá. Es Juan José, pero no me acuerdo de su apellido; que es un joven mexicano... eh... muy capacitado por cierto en cuestiones de... masterización; él estuvo trabajando unos... tiempo en Los Angeles en un equipo que se llama Protool 3, que nosotros lo tenemos también en el estudio y que sirve para masterizar, y... y la primera versión del «Dominguez» la masterizó él. Y él masterizó una versión de 17 temas. Pero después por razones de... bueno, ahí hablando con las casas de discos y todo eso lo... económicamente lo dificil que se hace lanzar un disco doble... eh... bueno, me convencieron y yo dije «Bueno, si; entonces si va a traer problemas económicos mejor entonces lo... lo recortamos un poco». Pero bueno, esas canciones que se sacaron son canciones que van a ir al disco ese de descarte que te... que te mencioné, que por cierto a lo mejor le pongo así mismo: «Descartes», con un busto de René Descartes fuera y unas tijeras... (Se escuchan risas por su broma).
Silvio y sus Guitarras
E.- ¿Qué es para tí la guitarra, un escudo o un arma?
S.- Es una lucha, es un amor... mmh... porque en realidad mis armas y mis escudos estan dentro de mi. Mi guitarra es... es un amor porque es como... un puente, como un... como... es como... es como quien te presta un servicio, completamente desinteresado, pero que mientras mas solícito y... y atento tu seas con ella, pues mejor servicio te presta ¿te das cuenta? Entonces... por eso te digo que es un amor porque... si alguien merece amor es la guitarra, porque es muy generosa.
E.- Pero también es muy exigente.
S.- Absolutamente, absolutamente. Como todos los amores.
E.- ¿Quién es mas exigente: la mujer o la guitarra?
S.- Yo diría que fifty-fifty (Se rien ambos). Aparte de que no creo que haya mucha diferencia...
E.- ... ¿Te has divorciado de alguna guitarra?...
S.- ... te suena... te suenan según las quieras...
E.- ... Ah... ¿Te has separado de alguna guitarra? ¿has tenido problemas, broncas, conflictos...?
S.- ¿Con la guitarra?...
E.- ¿Enamoramientos a primera vista con guitarras?
S.- Si, los hay. O sea, hay guitarras virtuosas ¿no?, hay guitarras que suenan muy bien, pero hay esas guitarras que son -suelen ser esas primeras guitarras que uno tuvo- que son guitarras pobrecitas, que son guitarras humildes; o sea... eh... guitarras sin zapatos y que uno realmente... en realidad esas son las guitarras más entrañables para uno ¿no?, como mi primera guitarra.
E.- ¿La conservas?
S.- No yo, se la regalé a Pablo Milanés.
E.- ... mh, lindo detalle...
S.- .... el día que cumplió cuarenta años.
E.- Fué un... homenaje.
S.- Bueno.... eh... le dí parte de mi vida...
E.- Yo quería traerte la mía, pero con tanto equipaje que traía no... no la vaya a romper o le voy a entregar pedazos, mejor no.
(Rie Silvio por el detalle)
S.- Eso fué lo que yo le entregué a Pablo: !pedazos! en realidad la guitarra ya estaba... completamente... eh... hecha trizas. Pero bueno, yo la había pintado, es una guitarra que está pintada, o sea, pintada al óleo toda las... la... la tapa, yo la pinté al óleo con una mano y con algunos... si, unas cosas que yo le hice al óleo ahí y se la regalé.
Silvio y sus enfermedades
E: ¿Te has quedado sin voz en algún momento por enfermedad... ?
S: Sí, sí, sí... sí... el... bueno, las amígdalas y todo ese tipo de problemas, ¿quién no ha padecido de una faringitis, de una laringitis? y además el que... el que canta suele padecer de esas afecciones, el que fuma también, como yo más todavía, pero bueno, fue un tipo de padecimientos que tuve también desde niño; desde niño siempre tuve muchos problemas de la garganta, y...
E: ¿Alguna fractura de dedos?
S: Sí, cómo no, mira... (me enseña una mano -!no recuerdo cuál!, creo que la izquierda-, con los dedos abiertos, entre los que sobresale el meñique, todo chuequito, pubichito!)...
E: ...ya, ya, siendo... !uyyyy!
S: Mira este dedo meñique (nos reímos, yo al imaginarme su dolor, y él por la forma tan torcidamente simpática que le quedó), lo tengo todo jorobadito...
E: Sí...
S: Eso fue en Angola también...
E: Ups...
S: ...me fracturé el quinto metacarpiano...
Silvio y el llanto
E: Sobre las causas por las que has llorado.
S: Esto.... hace muchos años que no lloro. Hace dos años que lloré, hace un año también y fue cuando perdí a dos perros. Hace dos años perdí a mi perra «Momo» y la lloré y hace un año perdí a mi perro «Snoopy» y le lloré. Lloré a mi padre... PARECE SER QUE EL AMOR NO DISTINGUE ENTRE SERES HUMANOS Y ANIMALES... O sea que, ¡nada!, realmente hay pérdidas así, inmensas, ¿no? y que, por más que uno las comprenda... eh... realmente -no sé- la exclamación que te sale es el llanto. No creo que sea malo llorar tampoco, pero no soy muy llorador, sinceramente...
|
|
|
|
|
| - Este sitio- en tus favoritos - | - Informa a tus amig@s - |
y
además... puedes oir
Radio
Silvio Rodriguez Irratia
(para
poder oír
la radio necesitas un reproductor
de mp3)
Contacto:
info@silvio-rodriguez.net
Diseño,
realización y mantenimiento: .net
Este sitio es miembro de:
|
|